¡Hola familias! En ocasiones, leer se hace un poco cuesta arriba pero es fundamental añadirlo en nuestras rutinas diarias. A continuación les comparto unos pequeños trucos que pueden ayudar si se les ha hecho un poco bola.
- Leer siempre a la misma hora, como justo antes de dormir o después de cenar.
- Crear un espacio cómodo con cojines y luz cálida.
- Leer una página el adulto y otra el niño para turnarse y descansar.
- Dejar un libro o cómic abierto en la mesa de la cocina por las mañanas.
- Permitir que el niño elija el libro, aunque sea el mismo muchas veces.

